viernes, 19 de julio de 2013

La Unión: la verdadera esencia de las personas.


Uno de los principales problemas de esta humanidad es la idea de separación que nos acompaña en nuestro día a día. Y aunque este paradigma de fragmentación lo hemos alimentado durante mucho tiempo, es posible cambiarlo por la verdadera esencia de los seres humanos la UNIÓN. Para hacerlo es necesario que comprendamos como funciona este paradigma y cómo lo mantenemos activo. 

Podemos decir que las personas hemos vividos con tres grandes paradigmas de separación: el primero con nosotros mismos,  con el resto de nuestra especie, y por último del entorno o naturaleza. Empecemos el recorrido de la comprensión del paradigma desde el individuo, este es el punto de partida, ya que las personas hemos sido separadas a todos los niveles del ser. En el nivel físico muchos de nosotros no tenemos conocimientos sobre cómo funciona este vehículo llamado cuerpo; qué alimenta realmente cada molécula de nuestro ser, qué tipo de alimentos necesitamos para garantizar un verdadero equilibrio. Nos hemos separado tanto de nuestro cuerpo que casi siempre es una enfermedad la que nos recuerda que este vehículo, el único que tenemos, existe y merece una buena atención para que nos sirva a nuestro propósito en esta vida. Y aunque nos enseñaron biología en el colegio, la forma de transmitir esta información también nos daba una visión separada del cuerpo ajena a nuestra realidad. Particularmente me hubiese gustado que me enseñaran a sentir el latido de mi corazón, a sentir mis tripas, cómo mi estómago se resentía cuando comía algo que no era adecuado para mi... en fin aprender desde mi propio cuerpo su biología y anatomía.

Nos separamos también de nuestras emociones, las cuáles, parecen tener vida propia dentro de nosotros sin que podamos ejercer ninguna influencia sobre ellas pero ellas sí sobre nosotros. Cuando estamos separados de nuestra propia emocionalidad perdemos  los referentes interiores, tal y como comenté en mi reflexión anterior, tenemos una falta de reconocimiento propio que nos lleva a “sobrevivir nuestras emociones”, en algunos casos con frustración en otros con vergüenza. Las emociones también tienen un impacto a nivel físico, que actualmente ya está demostrado que la calidad de nuestras emociones afectan nuestro bienestar y nutren nuestras moléculas y átomos impregnando todo nuestro ser. 

A nivel intelectual me centraré en cómo hemos nutrido nuestros conocimientos; cuando aprendemos algo lo hacemos siempre desde una visión “especializada”, por ejemplo, si quiero aprender sobre tecnología lo hago sólo desde la perspectiva técnica sin comprender como se relaciona con el todo. Por esta falta de conexión y comprensión muchas veces se realizan inventos, actos, etc., cuyas consecuencias son visibles luego que los daños al entorno ya se han producido. Para mi el mejor ejemplo lo vivimos en la medicina: la persona que es experta en el corazón no conoce del cerebro, aunque todo forme parte del mismo cuerpo y esté conectado no hemos sido capaces de unir las dos disciplinas o por lo menos comprender como funciona la conexión al momento de buscar el equilibrio. Este nivel de especialización nos ha separado del conocimiento global y profundo de nuestra naturaleza.  

La separación a nivel espiritual nos ha alejado de nuestra parte más trascendental, las sagradas escrituras hablan de nuestra esencia divina, aquella que nos hace únicos y que contribuye a que cumplamos con nuestro propósito en esta vida. Se trata de la huella que queremos dejar como legado a futuras generaciones. Sin embargo, nos enseñaron a dudar de nuestra propia capacidad, a creer que lo extraordinario está sólo en aquello que la “ciencia” podía confirmar cuando realmente lo extraordinario ya habita en nosotros. Pensar por un segundo en esto: qué es más extraordinario y trascendental que la capacidad de crear vida? Es más que un hecho biológico... Nos muestra todo nuestro potencial de creación como personas, algo, quizás, no explicado del todo aún pero real. Necesitamos reconectar con nuestra esencia divina y la capacidad de creación para decidir ¿cómo es el mundo que deseo crear? y empezar a trabajar a favor de ello.

Desde el punto de vista individual, el sentido de UNIÓN parte de una comprensión de todo nuestro universo interior para luego comprender el universo exterior. En la medida que nos hagamos buenas preguntas acerca de nosotros mismos empezaremos a encontrar mejores respuestas. Los tiempos actuales nos demandan comprendernos para UNIRNOS a nivel individuo, y así poder UNIRNOS con los otros. De esta forma podremos nutrir un nuevo paradigma *YO GANO, TÚ GANAS*. 

Quiero compartir con vosotros el cortometraje “El Bibliotecario” de Wenceslao Scyzoryk (@imagenfactory). Para mi ha sido una forma hermosa y poética de mostrar la conexión que tenemos con el todo. 



Os animáis a compartir vuestras impresiones?


jueves, 11 de julio de 2013

El proyecto ERES TÚ: Una reflexión sobre la consciencia


En mi anterior post os comentaba que en los tiempos de cambio que vivimos actualmente, el único y REAL proyecto sostenible ERES TÚ, imagino que algunos de vosotros os habéis preguntado ¿Qué significa ser TÚ MISMO un proyecto?, pues bien, os doy mi visión.

La mayoría de las personas están de acuerdo que nuestro entorno, tal y como lo conocemos, está en un proceso de cambio. Este cambio en muchas ocasiones genera en nosotros incertidumbre, miedo, tristeza, y una serie de emociones que nos revuelven a nivel interior y que acaban afectando nuestra vida en el exterior. Pero, ¿por qué sucede esto? ¿por qué tenemos miedo al cambio?, para mi la respuesta radica en cómo vivimos en la sociedad, hasta ahora el mundo de las emociones y los sentimientos había quedado relegado a nuestros espacios más íntimos y recónditos, ya que muchas veces ni siquiera en nuestro entorno más cercano las compartimos, siendo un territorio totalmente inexplorado por la mayoría de las personas. Nuestros referentes para construir valores, creencias y paradigmas siempre estuvieron fuera de nosotros, en nuestra más tierna infancia los padres, en la adolescencia, cantantes de moda, amigos, películas, líderes, etc. En la adultez quizás los líderes políticos, religiones, personajes históricos, seríes, etc. pero siempre fuera de nosotros; nadie se ocupó de enseñarnos a ser nuestros propios referentes, a indagar y explorar nuestro maravilloso interior para descubrirnos y conectar con nuestros potenciales talentos. Y claro cuando en una sociedad sólo tenemos referentes externos, qué sucede cuando se encuentran en cambio?, cuándo nos damos cuenta que se han quedado obsoletos?, entramos en “crisis”, ya no sabemos cómo movernos ni cómo guiarnos ante tanta oscuridad. 

Desde mi visión este es el mejor de los momentos, porque aquí es donde entra la LUZ DE LA CONSCIENCIA. Según la RAE (Real Academia Española- www.rae.es) CONSCIENCIA significa “el conocimiento que tiene una persona de sí misma, sus actos y reflexiones”,  viene del latín “cum scientîa”, la cuál se construye de la raíz “scire” que significa “saber”; es el reconocimiento de nuestro propio ser, es la real y profunda sabiduría que tenemos, que no viene dada en libros sino que parte de nosotros mismos. La situación actual nos plantea la necesidad de conectar con nuestros referentes internos, y para ello, es importante desarrollar nuestra consciencia, nuestro propio conocimiento, para entendernos y reconocernos siendo una excelente oportunidad para volver la mirada hacia nosotros, porque es aquí donde radica nuestra sostenibilidad como seres humanos. 

La mejor forma de emprender esta conquista interior, es viéndonos como un proyecto que iniciamos donde el objetivo es “desarrollar lo mejor de nosotros mismos y ponerlo al servicio de la sostenibilidad de este hermoso planeta” siendo fieles a nuestra esencia y responsables con el legado que queremos dejar a las futuras generaciones. Cuando iniciamos el mejor y mayor proyecto de nuestra vida, empezamos por ver con qué recursos contamos para el camino y qué necesita ser atendido o mejorado para que sea un impulsor y no un lastre a lo largo del recorrido, con la mirada puesta siempre en lo que necesitamos para lograr nuestra mayor aspiración como personas. 


Cuando decidimos con voluntad despertar nuestra CONSCIENCIA al principio nos cuesta desperezarnos y emprender el movimiento, incluso podemos sentir confusión, porque no tenemos mucha práctica en el territorio. Una vez iniciado el camino el primer impacto viene cuando descubrimos a nuestro lado más oscuro, aquel que muchas veces ni siquiera hemos reconocido como parte nuestra, y empezamos a ver lo molesto que puede ser su presencia. En algún momento puede que pensemos que no interesa mantener contacto con esta parte nuestra; pero si confiamos en la ELECCIÓN que hemos hecho y continuamos adelante vamos descubriendo aspectos nuestros que nos sorprenden, algunos de forma agradable y otros no tanto, y ante estos aspectos lo que nos va quedando claro es el inmenso potencial que tenemos. También en este camino de descubrimiento podemos llegar a entrar en profundos conflictos, porque nos ponemos en guerra con la parte que menos nos gusta, incluso podemos sentir un poco  de incertidumbre porque parece que no tenemos referentes validos para guiarnos; pero una vez que superamos ese momento en que nuestro ego se resiste a conocerse a sí mismo, es cuando empieza la diversión porque empezamos a mirarnos con un “espíritu de niño explorador”, disfrutando realmente la aventura de conocernos y entendiendo la raíz de muchas de nuestras vivencias. Es el momento cuando nuestra mirada cambia, porque como buenos exploradores, aprendemos a desapegarnos de las situaciones contemplándolas con el propósito de comprenderlas con generosidad y amor para nosotros mismos. Los dramas cesan, nos llenamos de momentos de mayor equilibrio, y descubrimos que en nuestra parte más oscura también hay luz, reconciliándonos con nosotros mismos y aprendiendo a amarnos real y profundamente. Llegado a este punto del camino DECIDIMOS poner a nuestro servicio lo mejor de cada aspecto nuestro, tanto lo más luminoso como lo menos, y te integras realmente en un solo ser que ilumina todo el tiempo.  

Este el proyecto que os propongo: TÚ. DECIDE desarrollar tu potencial con compromiso, sabiendo que en el camino habrán pruebas para ver tu nivel de integración, y así podrás aportar el equilibrio que este planeta necesita. Te apuntas a la aventura? 

miércoles, 3 de julio de 2013

CREANDO LA REALIDAD: EL FUTURO ES NUESTRO


Hoy me he inspirado en un comentario que hizo Gabriel García Márquez cuando leyó el primer libro de Franz Kafka. García Márquez decía que se animo a escribir su primera obra cuando leyó a Kafka, porque se dio cuenta que no se trata del argumento, como fin en sí mismo, sino de cómo contarlo y que reflexión aporta al lector. Realmente me sentí identificada con esta anécdota porque llevo mucho tiempo con ganas de escribir sobre mi visión del mundo de las organizaciones y la excelencia de una forma más fluida, pero siempre acabo postergando la escritura de mis ideas porque no encuentro la mejor forma de contarlo, quizás porque me pongo el listón literario muy alto, y realmente de lo que se trata es transmitirlo como lo haría con mis amigos o personas que participan en mis talleres. Así que he decidido inspirarme en los escritos de Kafka y de García Márquez, aunque literariamente no tiene nada que ver con mi escritura, y dejar fluir mis ideas en el papel virtual para compartir con vosotros mi visión con la simpleza de mi corazón.

Luego de esta introducción, más bien reflexión personal que otra cosa, me centro en lo que quiero contarles en este post…

En los últimos tiempos las personas tenemos la sensación de qué estamos siendo bombardeados con acontecimientos sociales, políticos, económicos, etc., los cuales con la velocidad a la que suceden no nos permiten ni siquiera digerirlos y mucho menos comprenderlos con todos sus matices. Además, los medios de comunicación de forma continuada nos han estado enviando mensajes, la mayoría con información fragmentada, que sinceramente nos hunden en la desesperanza colectiva… Ya qué sólo nos muestran una sola realidad: La humanidad está corrompida y no hay esperanzas de salir adelante. Sin embargo, esto no es real… afortunadamente hay personas que están despertando una nueva consciencia y empiezan a movilizarse por todo el planeta para mejorar su entorno.

Es verdad que el sistema y las estructuras socio-culturales, tal y como las conocíamos, son obsoletas para los tiempos actuales mostrándonos que necesitamos cambiar la forma de vernos, de relacionarnos entre nosotros y con el entorno y de gestionar nuestros recursos para ajustarnos a las nuevas necesidades tanto personales como colectivas. Para ello, es importante que empecemos a comprender la realidad de una forma diferente con una mirada profunda e integradora. A nivel externo podemos empezar viendo cuáles son los movimientos que se están realizando, es decir, hasta ahora nos habían puesto siempre sobre la mesa dos opciones a elegir: dos partidos de gobiernos, dos equipos de fútbol, dos corrientes políticas (izquierda o derecha), etc., dando siempre la sensación de que no existen más opciones. Sin embargo, la vida no sólo es blanco o negro realmente existen múltiples realidades que por las razones que sean, que en otro post hablaré de esto,  no son siempre visibles para nosotros… se trata de explorar todas las opciones y movimientos, tanto antiguos como actuales, más allá de nuestras creencias ideológicas o políticas con el fin que podamos ampliar nuestra mirada y consciencia para ELEGIR hacia donde queremos ir con la comprensión de donde partimos y de que SIEMPRE tenemos más opciones; también que poseemos el DON DE LA ELECCIÓN y que lo usamos a cada momento siendo esta nuestra verdadera LIBERTAD como personas.

A nivel interior esta realidad nos demanda que tomemos contacto con nuestros talentos, desarrollados o no, con aquellas habilidades o dones que habitan en nosotros y que cuando les damos cabida nos sentimos realmente útiles para el bienestar de nuestro entorno. La comprensión de nosotros mismos, nos lleva a una conclusión muy importante, el único y REAL proyecto sostenible ERES TÚ. En el momento que tenemos este nivel de consciencia nos damos cuenta que existen otros caminos viables y mejores más allá de las condiciones que nos quieran “programar” otros que en definitiva aún siguen anclados en las viejas creencias.   A modo de conclusión, el punto de partida para todo el cambio que necesitamos a todos los niveles ERES TÚ… con todo lo que puedes aportar para mover este hermoso planeta a una realidad más agradable. Seguiré compartiendo sobre este tema en siguientes post… De momento, comparto con vosotros un vídeo que me envió mi amiga y colega Mar, que muestra que SÍ SE PUEDE construir una mejor realidad con pequeños, pero a la vez grandes, pasos…



Disfrutarlo…

martes, 23 de abril de 2013

El amor por las palabras


Hoy amanecí con ganas de compartir un post sobre el día del libro, porque para mi leer es la forma como los humanos podemos viajar con los ojos abiertos sin movernos de casa… es una expresión de libertad.

En los últimos años he tenido la bendición de trabajar con una filóloga que ha compartido conmigo la visión sobre la importancia de las palabras; también me ha enseñado lo hermoso e importante que es juntarlas con un orden armónico para que esa prosa haga vibrar los corazones. Esta vivencia con ella me ha llevado a apreciar mejor la labor que tienen los escritores porque cada palabra tiene un significado profundo, una esencia que deja su aroma, en las personas que la leen o escuchan tocando sutilmente nuestras emociones, pensamientos y nutriendo nuestro ser.

Es por esto que hoy rindo homenaje a aquellos escritores que han sido capaces de escribir con su corazón porque han hecho vibrar el mío con sus palabras manteniendo en mí una agradable huella que permanece en el tiempo.

Comparto con vosotr@s algunos de estos libros que me han hecho vibrar desde el corazón:
-       El hombre en busca de sentido. Viktor Frankl
-       Ilusiones. Richard Bach.
-       El don de la estrella. Og Mandino y Buddy Kaye.

Y otros que la lista sería muy larga.

Os dejo un vídeo de lo que significa leer para los niños.... La lectura en 25 palabras 


miércoles, 20 de junio de 2012

Unidos en una melodía


“… Porque para bien de todos, era preciso disponer con sabiduría de los espacios en Keka- Bunkua, desde las orillas del mar, hasta los nevados, según su uso y destino; y en forma de no alterar el equilibrio de lo creado por la Madre y organizado después por los Padres, Madres y Dueños.

Porque era importante entender que debe existir una unidad de la naturaleza, donde los Hermanos Mayores y Menores, y sus Creaciones, guarden armonía con los animales y las plantas, con la tierra, el agua y el aire de su entorno, y se respeten; y todo sea conservado y protegido; así se sirven unos de otros para subsistir”.
Mitología Tayrona.

Cuando nos unimos con otras personas desde lo más profundo de nuestras intenciones de aportar lo mejor a cada momento, con ética, justeza y nobleza, establecemos relaciones que permanecen durante mucho tiempo, porque las vamos construyendo a cada momento, superando cada dificultad, acompañándonos en nuestra evolución y creando una hermosa melodía que permanece armónica.

Así sentimos la alianza que mantenemos desde hace tiempo con Mar Peláez, una experiencia que ha sido, es y será enriquecedora siempre. Hoy estamos felices con ella porque ha estrenado su página Web y queremos compartirlo con todos vosotr@s.

Os invito a visitarla: www.movetic.com  

miércoles, 17 de agosto de 2011

La responsabilidad y la toma de conciencia


En 1979 Hans Jonas publicó El principio de responsabilidad, en donde instaba al lector a: “Actuar de forma que los efectos de tus actos sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica”.  Esta definición del concepto de responsabilidad cobra un significado relevante cuando asistimos a la transformación de estructuras socioeconómicas basadas en un crecimiento continuo, cuya finalidad (aún hoy difusa) ha demostrado no ser precisamente la búsqueda del bienestar común. Esta cultura se ha propagado a través de las fronteras y desde ella hemos ido alimentando la creencia de que la prosperidad se basa en la posesión de capital. Así, damos sentido a nuestras vidas en función de cuánta materia hemos sido capaces de acumular, desconectándonos entre nosotros (pueblos, personas, organizaciones), agotando los recursos naturales. Nos comportamos de este modo porque todos lo hacen, sin cuestionarnos nuestra cuota de responsabilidad.
Instalados en la queja, hemos apagado la conciencia y nos hemos acostumbrado a dejarnos llevar por las circunstancias externas, que marcan (así lo creemos) no sólo el ritmo de nuestra existencia individual sino de las sociedades a escala global. Siempre hay alguna excusa, algo por encima de nosotros que nos “condiciona” a tomar o no tomar decisiones: la familia, la dirección de la empresa, los gobiernos, las entidades financieras y, últimamente, los mercados (¿qué serán los mercados?). Delegamos constantemente la responsabilidad de nuestros actos en entidades (muchas veces no identificables) contra las que nos sentimos impotentes.
Pero detrás de todas estas pantallas, la elección sigue siendo nuestra. Somos responsables de cómo nos conducimos en el día a día, del impacto que nuestras acciones y palabras causan en el entorno, del legado que transmitimos a nuestros hijos, de lo que aportamos o no a nuestra actividad profesional, de lo que podemos disfrutar y aprender de ella.
Tanto tiempo poniendo la responsabilidad fuera de nosotros mismos tal vez nos ha hecho pensar que así resulta cómodo, que la responsabilidad es como un peso, algo no deseable, mejor que se encargue otro. Nos hemos olvidado de que una persona que se sabe responsable de sus actos sopesa de antemano las consecuencias y tiene, por ello, capacidad de elección. Esa elección individual, reflexiva, nos hace libres, libres para ser y para desarrollar nuestros potenciales internos. La clave está justamente en ir retomando toda la amplitud de nuestra conciencia.
Para ello, proponemos hoy, como punto de partida, este ejercicio a fin de mejorar nuestro nivel de autoconocimiento. Sentémonos a buscar dentro de nosotros, dediquémonos un espacio a descubrir cuál es nuestro deseo profundo de contribución con la Vida y a analizar con qué limitaciones nos encontramos a la hora de materializar este propósito. La identificación de nuestra auténtica meta personal nos ayudará a sentar las bases de un camino profesional y vital nuevo, desde la responsabilidad y el compromiso, desde la autenticidad y la voluntad, sabiendo a dónde queremos ir, qué necesitamos para cumplir con la ruta que hemos elegido, con qué obstáculos nos encontramos, qué hacemos para superarlos.
Para todas aquellas personas que así lo deseen, el miércoles 17 de agosto nos reuniremos nuevamente en torno a La Máquina de Café y compartiremos estas y otras reflexiones.

jueves, 7 de julio de 2011

RESPONSABILIDAD EMPRESARIAL, RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL


En plena época de renovación social, las organizaciones están perfilando el camino por el que definir su papel dentro de esta red que nos conecta a todos, el Sistema, formado por las relaciones que establecemos los unos con los otros y con la naturaleza de la que somos parte. Hemos comprobado que en esta inmensa malla, el movimiento de cada uno de sus elementos genera un impacto sobre los demás y que la clave para su funcionamiento sano, sostenible, reside en la interdependencia: la dinámica de ser mutuamente responsable y de compartir unos valores comunes, desde la independencia emocional, económica, moral de cada uno.
 Atrás estamos dejando los postulados del liberalismo salvaje que nos ha llevado a un modelo socioeconómico bulímico, poniendo en peligro la misma supervivencia. Hoy asistimos a la quiebra de un planteamiento de negocio exclusivamente centrado en valores económicos, en donde las empresas se servían de la sociedad y el entorno para incrementar sus ingresos, sin compartir la ganancia más allá de los consejos de administración.
Este paradigma económico permitió la formación y propagación por todo el mundo de grandes corporaciones que entendían el beneficio exclusivamente en función del aumento en sus cifras. De este modo, con el fin de asegurar un crecimiento continuado, muchas compañías con implantación multinacional se vieron “obligadas” a  transgredir valores éticos, generalmente en países terceros, a través de la ejecución de medidas empresariales ilegales en sus lugares de origen. Pero estas prácticas fueron saliendo a la luz, generando escándalo entre los clientes; de modo que, a partir de los años 80 del s. XX estas grandes corporaciones empezaron a promover actividades y medidas sociales que sirviesen para lavar su imagen ante la opinión pública,  de paso que les reportaban ventajas fiscales.
Rastreando en los antecedentes, podemos comprobar que el origen de la RSE está íntimamente conectado al márketing y el beneficio económico de las organizaciones; en este sentido es interesante comprobar a qué sectores pertenecían y qué tipo de empresas fueron las pioneras en buscar la difusión de sus actividades sociales. Teniendo en cuenta su punto de partida, no tan social y responsable, la RSE ha tenido que apoyarse en certificaciones para ganar credibilidad aunque, debido a los parámetros que se han de contemplar en los análisis (diversidad de ámbitos, diferentes legislaciones en cada país), estos estándares no han podido extenderse a nivel global.
Pero, si la responsabilidad es la “capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente” ¿puede realmente una parte externa) dar fe de que una organización es responsable en su comportamiento interno? ¿Se puede certificar que esta capacidad se hace efectiva en todos los casos, antes incluso de que se produzcan lo hechos por los que la organización ha de responder? Hemos mencionado que no se ha podido establecer un estándar de RSE a nivel internacional; por tanto, con las herramientas existentes en la actualidad, los organismos de certificación tampoco lo tienen fácil para discernir qué empresas se comprometen realmente con la RSE y cuáles tan sólo cumplen con el expediente. Eso no quita que los organismos certificadores dejen de buscar un método fiable para aterrizar un estándar que realmente pueda calibrar el grado de responsabilidad de una organización. Una cosa es SER responsable y otra montar una estrategia de RSE pero ¿cómo integrar con autenticidad el valor de la responsabilidad en el seno de las organizaciones?
Las organizaciones, como sistemas, son entidades vivas, constituidas por personas que se relacionan entre sí con un objetivo común. Es precisamente en todas y cada una de las personas que forman las empresas donde se encuentra la clave una responsabilidad verdaderamente integrada. A ese nivel de nada sirve un esquema de RSE si en el interior de las personas no hay un motor, un propósito que le dé sentido a su trabajo diario. Porque al hablar de seres humanos no hay más medida que uno mismo: si el ser humano no funciona las organizaciones, formadas por seres humanos, tampoco funcionan. Ante esto sólo cabe un cambio real de paradigma, que comienza por la toma de conciencia individual: saber qué quiero hacer, qué vengo a aportar, actuar en consecuencia y responsabilizarme de mis actos.
A su vez, las organizaciones deben comprometerse a dar espacio a sus personas, a dar una comunicación clara de propósito y valores organizativos, a actuar siendo coherente con ellos en todos los casos, a reconocer la labor de cada trabajador implicado en la empresa  y alimentar la visión sistémica de la organización. Aquí la responsabilidad empresarial radica en afinar su selección de personal (para asegurarse de que todos se identifican bien con el propósito y los valores que conforman la cultura organizativa) y en el respeto por las personas, con el fin de activar una sana reciprocidad que permita la sostenibilidad del proyecto desde su principal recurso: el ser humano. La responsabilidad total no es posible sin un respeto total.
Esa responsabilidad de las personas es lo que da cohesión a la sociedad, dota de cuerpo a las organizaciones y permite un desarrollo sostenible de la empresa, poniendo sus logros al servicio del Sistema, la gran malla natural que le da vida, que hace posible su existencia.
La Máquina de Café, 22 de junio de 2011
(“La responsabilidad empresarial: ¿una buena opción para organizaciones excelentes?”)